Francia ha emitido una contundente advertencia sobre la aplicación del marco regulatorio de criptoactivos de la Unión Europea (MiCA), expresando serias preocupaciones sobre posibles lagunas que podrían socavar sus objetivos. El regulador de valores francés (AMF) teme que algunas empresas de criptomonedas busquen licencias en jurisdicciones de la UE más permisivas, para luego "pasaportar" sus operaciones a otros estados miembros, evadiendo así regulaciones más estrictas.
Desafío al "Pasaporte" MiCA
La Autorité des Marchés Financiers (AMF) de Francia ha señalado su preocupación de que el mecanismo de "pasaporte" de MiCA, que permite a las empresas autorizadas en un estado miembro operar en toda la UE, pueda ser explotado. El presidente de la AMF, Marie-Anne Barbat-Layani, no descartó la posibilidad de rechazar este "pasaporte" de la UE para firmas que operen en Francia, describiendo la medida como "muy compleja" y un "arma atómica" para el mercado. Esta postura surge de la percepción de que algunas firmas buscan el "eslabón débil" en las jurisdicciones europeas para obtener licencias con menos requisitos, lo que generaría un panorama regulatorio desigual y potencialmente riesgoso.
Un Llamado a la Supervisión Centralizada y Revisión de MiCA
Francia, junto con Austria e Italia, ha intensificado su llamado para que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París, asuma la supervisión directa de las principales firmas de criptomonedas. Esta medida busca garantizar una aplicación coherente y robusta de las regulaciones en todo el bloque. Además, estos países han respaldado revisiones a la legislación MiCA existente. Estas revisiones proponen la implementación de normas más estrictas para las actividades de criptomonedas que se realizan fuera de la UE, un marco de ciberseguridad más robusto y una reevaluación de cómo se regulan las nuevas ofertas de tokens, lo que demuestra un esfuerzo concertado para fortalecer la infraestructura regulatoria europea en el espacio cripto.