El mercado global de stablecoins, tras un periodo de expansión vertiginosa, ha entrado en una fase de consolidada estabilización. Este estancamiento, que ha frenado la emisión de nuevos tokens y redefinido su función en el ecosistema cripto, se atribuye a una combinación de factores regulatorios, dinámicas macroeconómicas y cambios en el apetito por el riesgo de los inversores, según expertos del sector.
Factores Clave Detrás de la Consolidación
La desaceleración del mercado de stablecoins es multifacética. Por un lado, la implementación de marcos regulatorios más estrictos en jurisdicciones clave como Estados Unidos y Europa ha forzado a los emisores institucionales a mantener reservas de mayor calidad y a asumir crecientes costos de cumplimiento. Estas normativas, aunque buscan la estabilidad, han ralentizado significativamente el ritmo de emisión neta. A esto se suma el impacto de los elevados rendimientos reales de los bonos del Tesoro de EE. UU., que han incrementado el costo de oportunidad de mantener stablecoins que no ofrecen un rendimiento directo. Esta coyuntura económica ha frenado la emisión especulativa, reforzando el papel de las stablecoins como infraestructura esencial para pagos, liquidaciones y liquidez a corto plazo, en lugar de instrumentos de alto crecimiento.
Dinámica del Mercado y el Debate sobre Rendimiento
La oferta de stablecoins, que se mantuvo estable en alrededor de 310 mil millones de dólares desde octubre tras duplicarse entre enero de 2024 y principios de 2025, a menudo refleja la actividad general del mercado cripto. Su crecimiento tiende a correlacionarse con periodos de mayor actividad de los inversores, mientras que la contracción del apetito por el riesgo y el desapalancamiento suelen disminuir la demanda y, por ende, las nuevas emisiones. En este contexto, ha cobrado relevancia el debate sobre las stablecoins que generan rendimiento. Entidades bancarias en EE. UU. han intensificado su cabildeo para restringir o prohibir estos productos, argumentando que compiten con depósitos tradicionales y productos del mercado monetario, generando preocupaciones sobre la estabilidad financiera. Sin embargo, líderes de la industria cripto, como Jeremy Allaire, CEO de Circle, han desestimado estas preocupaciones como infundadas, destacando la legitimidad y el potencial innovador de las stablecoins que ofrecen rendimiento.